tag:blogger.com,1999:blog-31434158.post-1166941603246391792006-12-24T01:24:00.000-05:002006-12-27T00:05:38.776-05:00¿QUIÉN ES JUAN CAMACHO?<p align="left"><img src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/6612/3401/400/793895/quien.jpg" border="0" /></p><div align="left"><span style="font-size:130%;">Juan Camacho</span></div><div align="justify">Artista colombiano. (Bucaramanga, 1977).<br /><br />Pionero de la exhibición vía blog y artista postconceptual que utiliza la palabra en la construcción de sus obras, las cuales sólo existen en la mente y se asumen gracias a la credibilidad del espectador. Su obra principal se titula “Conversación con Juan Camacho”, y en ella se exponen, de forma hipotética las implicaciones teóricas que tendría la realización de más de 20 obras. </div><div align="justify"><br />Más que un creador de objetos, se ha entendido como un intérprete de los mismos que se vale del acto oral (que llama espacios conversacionales) como forma de exposición de sus obras, y del recurso contemplativo como forma escultórica. </div><div align="justify"><br />Ha sido un artista trasgresor y polémico que entre otras, ha propuesto “la patente de la nada” y “la venta del tiempo”. </div><div align="justify"> </div><div align="justify"></div><div align="justify"></div><div align="justify"></div><div align="justify"></div><div align="center"><strong></strong></div><div align="center"><strong>Su Obra</strong></div><div align="center"><strong></strong></div><strong><div align="justify"><br /></strong>La importancia de la obra de Juan Camacho radica más que en la construcción de objetos, en la reinterpretación de los mismos mediante una actitud contemplativa capaz de crear en ellos un discurso-base suficiente para soportar la idea de éste como escultura. En 2000 propuso su “Patente de la Nada”. Dicha actitud contemplativa lo condujo en 2001 a la construcción de “El Museo Más Grande del Mundo”, un perfecto cubo blanco de 3 metros de arista al que el espectador entraba y percibía vacío, pero que al momento de salir descubría un anuncio que lo invitaba a entrar realmente, de forma que las paredes lo delimitaban por el exterior. Según su idea inicial, el mundo se encontraba lleno de objetos y podía entenderse como un museo gigantesco en el cual lo único que se necesitaría sería un intérprete: el artista.</div><div align="justify"><br />En 2002 propuso la conversación como un espacio escultórico en el que lo esencial ya no es el contenido ideológico de la idea materializable, ni el discurso que la soporta, sino el mismo acto en sí como conciencia de una relación cotidiana en la que la experiencia comunicativa se carga de una expectativa adicional y puede ser entendida como una escultura. Desde entonces adoptó el mecanismo oral como forma de materialización de las ideas y sus exposiciones consistían en actos conversatorios en galerías y espacios museales en los que se entregaba a los asistentes un comprobante de asistencia como certificado de adquisición de la obra.</div><div align="justify"><br />Su obra más polémica es la suposición de esculturas que sólo existen en la mente del artista, las cuales se suponen y asumen la credibilidad del comprador hacia el mismo.</div><div align="justify"><br />Desde mediados de 2004 ha abandonado la creación artística intencional y se ha dedicado a recordar y documentar acontecimientos anteriores, en un texto titulado “El acto contemplativo de la memoria esculpe el pensamiento”, que no es más que una variación de la actitud contemplativa en la perspectiva del tiempo y gracias a la cual interpreta sus recuerdos como esculturas.</div><div align="justify"> </div><div align="justify"></div><div align="right">Por Meyer Lehmann (Crítico de Arte)</div>Juan Camachonoreply@blogger.com